
Qué tenemos en México, qué podemos aprender de Chile y la Unión Europea, y por qué arquitectos e ingenieros deben tomar este tema en sus manos.
Durante décadas, un edificio se consideraba listo cuando tenía agua, luz y gas. Hoy eso ya no alcanza. Sin conectividad no hay trabajo remoto, videovigilancia, control de acceso, domótica ni cobro digital, y en muchos casos tampoco hay inquilinos. En el mundo, a esto se le llama "the fourth utility": el cuarto servicio.
El concepto no es nuevo. Desde 2006 se propone tratar la red del edificio como un servicio básico más, al nivel de los tradicionales. En algunos países incluso se habla de MEPIT: mecánica, eléctrica, plomería y tecnologías de la información.
La pregunta es simple: si internet ya es indispensable, ¿por qué seguimos diseñando edificios como si fuera un extra que se resuelve al final?
En el papel, el acceso a internet tiene un respaldo muy fuerte. La Constitución establece que el Estado garantizará el acceso a las tecnologías de la información, incluida la banda ancha, y lo reconoce como un derecho humano.
En la obra, la realidad es otra. Una revisión sobre reglamentos de construcción encontró lo siguiente:
La regulación que existe se enfoca en los operadores, no en quien diseña y construye. Los Lineamientos para el Despliegue, Acceso y Uso Compartido de Infraestructura de Telecomunicaciones y Radiodifusión, publicados en 2020 por el entonces Instituto Federal de Telecomunicaciones (IFT), regulan cómo los concesionarios acceden a infraestructura ya instalada en edificios, centros comerciales y fraccionamientos. Pero no le dicen al arquitecto ni al desarrollador qué debe prever desde el proyecto.
Vale aclarar: el IFT ya no existe. Fue abolido por decreto constitucional el 20 de diciembre de 2024, y sus funciones pasaron a la nueva Comisión Reguladora de Telecomunicaciones.
La nueva Ley en Materia de Telecomunicaciones y Radiodifusión, publicada en el Diario Oficial de la Federación el 16 de julio de 2025 (entró en vigor al día siguiente) y que sustituye a la ley de 2014, abre una puerta interesante:
Es decir, ya existe la base legal para normar la infraestructura de telecomunicaciones en los edificios. Lo que falta es dar ese paso.
En las aulas pasa algo similar. En muchas carreras de arquitectura, la conectividad no tiene materia propia. Aparece como un tema más dentro de "Instalaciones Especiales", junto con climatización y elevadores.
El resultado lo vemos todos los días quienes trabajamos en campo: edificios sin trayectorias para cableado, sin un cuarto de telecomunicaciones, con techos cerrados que obligan a romper, y con redes improvisadas que se instalan después de entregar la obra y cuestan el doble.
Chile es probablemente el ejemplo más cercano y útil para nosotros. Antes de 2018, las constructoras negociaban con una sola compañía la instalación de ductos, y esa empresa se quedaba con la exclusividad. Los compradores terminaban obligados a contratar con el único proveedor disponible.
Con la llamada "Ley de Ductos", eso cambió:
La lección es clara: la conectividad se vuelve parte del proyecto ejecutivo, con un responsable técnico, igual que la instalación eléctrica.
La Unión Europea partió de una idea muy sencilla: instalar la infraestructura para internet es más barato y menos molesto si se hace durante la construcción o en una renovación importante. La Directiva 2014/61/UE establece que los edificios con permisos solicitados después del 31 de diciembre de 2016 deben tener:
Además, existe una etiqueta voluntaria de edificio "listo para banda ancha", que convierte la conectividad en un valor comercial del inmueble. España fue más lejos: su reglamento exige que la infraestructura común tenga capacidad para las redes de distintos operadores. Si ningún operador responde a la consulta del proyectista, el proyecto debe incluir fibra óptica de todos modos.
Sin copiar modelos al pie de la letra, hay ideas que encajan perfectamente con nuestra realidad:
No hace falta esperar a que cambie la ley. Cualquier arquitecto o ingeniero puede:
En GIOAX llevamos 16 años trabajando en Oaxaca con redes, cableado, videovigilancia, seguridad y sistemas para todo tipo de inmuebles. Una y otra vez nos toca llegar cuando la obra ya está terminada, a resolver lo que pudo haberse previsto en el plano con muy poco costo.
Por eso queremos impulsar esta conversación. Nuestra invitación a arquitectos, ingenieros, constructores y estudiantes es a ver la conectividad como lo que ya es: el cuarto servicio de cualquier construcción, desde una casa hasta un hospital. Estamos abiertos a colaborar desde la etapa de diseño, a compartir experiencia con despachos y universidades, y a formar juntos una generación de profesionales que entregue edificios realmente listos para su uso.
Hay un nicho enorme sin atender, y quien lo tome en serio hoy va a marcar la diferencia mañana.
¿Tienes un proyecto en puerta? Escríbenos a contacto@gioax.com.mx y revisamos juntos, sin costo, qué necesita tu próximo proyecto en materia de conectividad, antes de que sea más caro corregirlo.
Escrito por GIOAX
Más de 16 años instalando y manteniendo infraestructura tecnológica en Oaxaca y a nivel nacional.
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